A comienzos de la década de 2000, un oficinista de Taipéi encendía la computadora e iniciaba sesión en MSN Messenger. Cambiaba su avatar por un muñequito: sin ropa, con la cabeza redonda y calva, apenas un rizo bobo en la coronilla, una expresión medio muerta en la cara y, al lado, tres caracteres: “quiero salir del trabajo”.
Él no se atrevía a decirle eso al jefe. Pero aquel calvo lo decía por él.
Era una época en que los teléfonos móviles todavía servían solo para llamar y enviar SMS. No había stickers de LINE ni historias efímeras; todas las emociones de la oficina quedaban comprimidas en una ventana de MSN que aún no podía cerrarse porque la jornada no había terminado. Y ese calvo —al que más tarde todos llamarían “Wanwan”—, desde el pequeño recuadro de aquella ventana, gritó por todas las oficinas de Taiwán: ocupado, somnoliento, triste, cansado, harto, ocioso1.

Wanwan en el puesto de United Online (UDN) durante la Feria Internacional del Libro de Taipéi de 2008. — Photo: Rico Shen / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0
Panorama en 30 segundos: Wanwan, cuyo nombre real es Hu Chia-wei, es la pionera de la creación gráfica-textual en internet en Taiwán. Comenzó como asistente de diseño con un sueldo mensual de 9.000 dólares taiwaneses, “revolcándose todos los días en obras de construcción”; por aburrimiento dibujó en MSN algunas pequeñas imágenes que encajaban con su estado de ánimo y, de manera inesperada, se hizo famosa en todo Taiwán. En 2007, su blog personal se convirtió en el primer blog taiwanés en superar los cien millones de visitas; demostró que “se puede vivir de dibujar”, y detrás de ella llegó toda una generación de creadores gráficos-textuales. Lo más conmovedor de su historia está en la decisión que tomó respecto del personaje creado por su pluma: el calvo será siempre ingenuo y no envejecerá, pero la persona que lo dibuja sí crece y se cansa. Por eso Hu Chia-wei dijo que quería que el personaje se retirara junto con ella y “se convirtiera en personaje histórico”.
Un rizo bobo y un muñequito sin ropa
Para entender por qué Wanwan importa, hay que volver primero a esa época en la que no existían imágenes que pegar en una conversación.
Alrededor de 2002, el escenario principal del chat en línea para los taiwaneses era MSN Messenger. Su gran diferencia con las aplicaciones de mensajería actuales era que no había stickers para usar: lo único que se podía cambiar era una pequeña “foto de perfil”. Era el rostro que colgabas en la lista de contactos; un cuadrito que compañeros de trabajo, amigos y personas que te gustaban veían todos los días de reojo. Así, ese pequeño cuadrado se convirtió en uno de los pocos lugares donde los taiwaneses podían expresar algo en silencio.
Fue ahí donde Hu Chia-wei dibujó a aquel calvo.
Más tarde, en entrevistas, describió así al personaje de su pluma: “el personaje de Wanwan es ingenuo y adorable, un poco tonto; se mete mucho en situaciones ridículas, tiene un rizo en la cabeza y no lleva ropa”2. La forma sin ropa, en realidad, se debía a que al principio lo dibujaba con mucha despreocupación. Al mirar atrás, ella misma lo encontraba criticable: “era muy feo, torcido por todas partes, ¡y su reconocibilidad era demasiado baja!”2. Pero fue precisamente ese muñequito torcido, desprotegido y sin pretensiones el que atinó con exactitud a la situación de toda una generación de oficinistas. Dibujaba cada derrumbe cotidiano contenido en aquellas seis palabras: “ocupado, somnoliento, triste, cansado, harto, ocioso”; dibujaba justamente el día que tú estabas viviendo.

El avatar “cansado” de Wanwan: el calvo está tirado frente a la computadora; una sola palabra resume toda la tarde de los oficinistas. — Fair use: obra de Wanwan (fuente de la imagen: Taiwan Panorama)
Lo que ella dibujaba nunca era solo una expresión. “Ocupado, somnoliento, triste, cansado, harto, ocioso” formaban una serie completa; cada variante era el mismo calvo en una postura distinta: el “ocupado” enterrado por el trabajo, el “cansado” incapaz de moverse sobre la mesa, el “ocioso” con la mirada perdida1. Los oficinistas cambiaban una imagen por la mañana y otra por la tarde, cuando les cambiaba el ánimo. Era como escribir el diario emocional del día con el calvo de Wanwan, mientras el jefe sentado al lado nunca entendía que aquello, en realidad, era una queja contra él.
Esta es la razón por la que Wanwan es Wanwan. Ella no dibujó por ti a la persona en la que querías convertirte; dibujó a ese tú que, en ese mismo instante, estaba haciendo horas extra, bajo la mirada del jefe, con ganas enormes de salir del trabajo pero sin poder decirlo. Aquel calvo no tenía nombre, identidad ni ropa, de modo que cualquiera sentado en un cubículo de oficina podía tomarlo como propio.
📝 Nota curatorial: Hoy tenemos una abundancia desbordante de stickers que pueden hablar en nuestro lugar, así que cuesta imaginar que “una foto de perfil” haya sido alguna vez una salida emocional tan escasa. Pero la escasez era precisamente la clave. Si durante todo el día solo podías cambiar una cara y acompañarla con una frase, esa cara tenía que acertar con extrema precisión a tu estado. Esa presión sacó a la luz la mayor habilidad de Wanwan: dibujar el cansancio más común con las líneas más simples. No fue “la más famosa entre muchos stickers”; fue, bajo la restricción de “solo puede haber un rostro”, el rostro elegido por toda una generación como portavoz.
Un sueldo de 9.000 dólares taiwaneses y el desconcierto en la obra
La persona que dibujó a ese calvo estaba, en aquel momento, atrapada en la misma situación que representaba.
Hu Chia-wei nació en 1981 y estudió diseño gráfico en la Escuela Comercial e Industrial Fu-Hsin de Taipéi. Cuando se graduó, familiares y amigos le aconsejaron que siguiera estudiando. No lo hizo: entró directamente al mercado laboral. Su primer empleo fue como asistente de diseño, con un sueldo mensual de 9.000 dólares taiwaneses. Esa cifra se citaría muchas veces después, porque el contraste con lo que viviría más tarde era enorme. Pero, más que el número, la escena que ella describía entonces tenía mayor temperatura humana: en ese trabajo tenía que “revolcarse todos los días en obras de construcción, y a veces incluso hacer mandados para los obreros”; en aquellos días sentía “el desconcierto de no ver ninguna salida para sí misma”3.
Después de cambiar varias veces de empleo, trabajó en una empresa de videojuegos. Fue allí donde nació el calvo. Más tarde recordaría aquel punto de partida absolutamente ordinario: “en ese momento trabajaba en una empresa de videojuegos, estaba muy aburrida y además hacía mucho calor, así que creé por mi cuenta algunas imágenes pequeñas que correspondían a mi estado de ánimo y las puse en MSN… No imaginé que, por accidente, se volverían tan populares y que tanta gente las usaría”4.
La razón por la que solicitó una cuenta en Wretch, además, fue todavía más inesperada: simplemente quería seguir a una celebridad. Lo que quería leer eran las entregas que el escritor de internet Giddens Ko publicaba entonces en el BBS de Wretch, y por eso “de paso probó” la función de blog de Wretch5. Al comienzo, el blog estaba vacío; como no sabía qué poner, subió también aquellas pequeñas imágenes de MSN que ya había dibujado.
Así se abrió un camino que nadie había previsto. La forma en que ella misma describió ese camino se convirtió después en una clave para entenderla: “para mí, dibujar es un camino recto”3. La frase suena como una máxima motivacional, pero devuelta a su contexto tiene un sentido muy simple: en medio del desconcierto de las obras de construcción, no tenía ningún cálculo brillante sobre el futuro. En un porvenir borroso por todos lados, descubrió que lo único nítido era dibujar, y que eso era suyo.
La expresión “fortuna de decenas de millones” provino de una entrevista de la revista Global Views en 2007. Tenía entonces 26 años, y el periodista señaló que “un encargo que completaba en promedio en dos o tres días laborables equivalía al sueldo mensual de un oficinista”3. Conviene aclarar que se trataba de una observación y estimación del periodista, no de una afirmación hecha por ella; la frase difundida en internet según la cual “su valor se multiplicó por mil” no puede rastrearse a ninguna fuente mediática. Fue una aritmética hecha por lectores a partir de los 9.000 dólares taiwaneses. Pero, cualquiera que sea la cifra exacta, el contraste en sí era real: una chica que alguna vez hizo mandados para obreros en obras de construcción y no veía salida se convirtió, pocos años más tarde, en uno de los nombres más reconocibles de su generación.
La pionera: el primer blog de Taiwán en superar los cien millones de visitas
La velocidad y magnitud de la fama de Wanwan siguen siendo asombrosas vistas desde hoy.
La popularidad de su blog creció como una bola de nieve. Para fines de 2005, ya había acumulado alrededor de 20 millones de visitas6. Luego llegó el hito citado una y otra vez: el 26 de julio de 2007, su blog personal superó los cien millones de visitas, convirtiéndose en el primer blog de Taiwán en romper esa marca7. Al día siguiente, publicó en su propio blog un texto titulado “Gracias a todos por superar los cien millones~”7. En una época en que la población conectada de Taiwán aún no era tan grande, el número “cien millones” casi equivalía a esto: todos los taiwaneses que usaban internet habían visto a Wanwan.
Fue tan famosa que recibió títulos propios. Los medios y los internautas la llamaban “reina del blog”, y algunos la llamaban “diosa Wan”8. Pero lo que realmente le dio un lugar en la historia cultural de Taiwán fue la larga fila de personas que vinieron detrás de ella. La Wikipedia en chino resume así su influencia: “debido a la experiencia exitosa de Wanwan, muchos creadores gráficos-textuales de Taiwán comenzaron a surgir masivamente como brotes de bambú después de la lluvia, usando los blogs como medio; esto también hizo que los libros gráficos-textuales centrados en experiencias de vida ocuparan rápidamente un lugar en el mercado editorial”8. “Time Capsule”, el archivo digital del United Daily News, la llamó directamente “la fundadora de los autores gráficos-textuales de Wretch”9.

Wanwan asistiendo al Global Chinese Blog Award en 2007. — Photo: Rico Shen / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0
Palabras como “fundadora” o “pionera” suelen sonar vacías, pero aplicadas a Wanwan son concretas. Antes de ella, no es que en Taiwán no hubiera gente que dibujara o escribiera blogs; lo que ella abrió por primera vez fue este camino: “una oficinista común convierte las minucias de cada día en texto e imagen, las sube a internet, todo Taiwán la conoce por eso y luego publica libros para vivir de ello”. Ella demostró que ese camino existía. Quienes vinieron después —ya fueran Dolphin Man y Fuda Monkey en la época de Wretch, o una generación posterior que migró a Facebook y LINE— caminaron por la huella que ella había abierto primero.
La demostración de que “se puede vivir de dibujar”
Si Wanwan demostró que “la creación gráfica-textual podía hacerse famosa”, en los años siguientes demostró algo aún más realista: dibujar podía dar de comer.
Lo primero que convirtió esta idea en vida cotidiana nacional fueron pequeños imanes. Alrededor de 2006, la cadena FamilyMart convirtió sus avatares de MSN en imanes cuadrados con letras de la A a la Z, para que los clientes los canjearan con puntos10. De pronto, en innumerables puertas de refrigeradores, estuches y escritorios de Taiwán había calvos de Wanwan pegados por todas partes. Aquella serie de imanes llegó por decenas de millones a hogares y oficinas taiwaneses; incluso hoy, en mercados de segunda mano, hay personas que los coleccionan y los venden con la etiqueta “agotado”10. Un muñequito dibujado en MSN, al principio solo por diversión, se convirtió así en un objeto de memoria de época digno de colección.

El “alegre” del mismo calvo. FamilyMart convirtió toda esta serie de expresiones en imanes cuadrados con letras de la A a la Z, que llenaron las puertas de refrigeradores de todo Taiwán. — Fair use: obra de Wanwan (fuente de la imagen: Taiwan Panorama)
También los libros. Su primer libro, ¿Puedo no ir a trabajar? Diario de garabatos de Wanwan 1, fue publicado en 2005 por la editorial Zizhuan Xingqiu11. El libro escondía una pequeña travesura exclusiva para oficinistas: tenía una portada falsa. En la superficie decía ¿Puedo no ir a trabajar?, pero debajo había otra capa: ese diseño de “versión para que la vea el supervisor” era, en sí mismo, un guiño compartido por aquella generación hacia la cultura de oficina12. En su primer año, el libro vendió en Taiwán más de cien mil ejemplares12; para 2007, los tres volúmenes de su serie de diarios de garabatos habían vendido en conjunto alrededor de 400.000 ejemplares3. (La frase frecuente en internet de “más de un millón de ejemplares en toda Asia” mezcla cosas distintas: el millón corresponde a la acumulación posterior de varios títulos de la serie en la gran región sinófona, no a la cifra de un solo libro.)
Además, sus libros salieron casi al ritmo de su propia vida13. Los primeros estaban atados a la oficina y al campus: 6868, vamos a hacer novillos juntos y ¿Puedo no ir a la escuela? hablaban de esa ella que aún era oficinista y aún se derrumbaba; luego la cámara la siguió hacia afuera: ¿Puedo salir a jugar todos los días? y Europa GO o no trataban de viaje y vida; más tarde vinieron ¡Ay, mamá! Así me convertí en madre, ¿Podemos estar siempre juntos?: diario de mascotas de Wanwan y Cuaderno de postres de Wanwan; el calvo empezó a cargar bebés, criar gatos y perros, y hornear postres. Si se alinean las portadas de estos libros, es como ver a ese calvo acompañar a la persona que lo dibujaba, desde una oficinista que quería salir del trabajo hasta convertirse poco a poco en madre.

_De izquierda a derecha: _¡Ay, mamá! Así me convertí en madre*, ¿Podemos estar siempre juntos?: diario de mascotas de Wanwan y _Cuaderno de postres de Wanwan*. Su lista de libros es casi un cronograma de su propia vida. — Fair use: comentario sobre portadas de obras de Wanwan_
Luego se convirtió en “la primera bloguera de Taiwán en filmar un comercial de televisión”14. También entró al cine: en You Are the Apple of My Eye (2011), el personaje que interpretó se llamaba directamente “Hu Chia-wei”: se interpretaba a sí misma. En una entrevista dijo: “en realidad, mi papel en esta obra también es interpretar al personaje de Wanwan; basta con que improvise libremente, porque la personalidad del personaje en la obra es exactamente igual a la mía”15. Entre lo real y lo ficticio, interpretaba a esa “Wanwan” que ya existía en las pantallas de computadora de todo Taiwán.
Y lo que llevó esa ruta comercial a la siguiente época fueron los stickers de LINE. El 24 de diciembre de 2013, Nochebuena, LINE Taiwán lanzó a mitad de precio los stickers pagos de Wanwan y de otro ilustrador, cherng (Malayan Tapir); ambos fueron parte de la primera ola de ilustradores taiwaneses en llegar a la tienda de stickers16. La fecha tiene un valor simbólico: cuando la salida emocional de la oficina evolucionó del avatar de MSN a los stickers de LINE dentro del teléfono móvil, Wanwan volvió a estar en la entrada. Solo que esta vez, a su lado había un nombre de la generación siguiente.
📝 Nota curatorial: Si se enumeran imanes, libros, comerciales, películas y stickers, es fácil leer la lista como “el historial de patrocinios de una celebridad”. Pero debajo de esa lista se estaba verificando una tesis más silenciosa: antes de Wanwan, la imaginación por defecto de la sociedad taiwanesa sobre “dibujar” probablemente seguía asociada a “pasatiempo”, “talento” o “algo de lo que cuesta vivir”. Lo que ella hizo fue derribar ese presupuesto ante todos: una asistente de diseño que no fue a la universidad y hacía mandados en obras de construcción podía sostenerse solo dibujando su propia vida cotidiana y, de paso, apuntalar todo un género editorial. Para todos los que después quisieron vivir de crear, ella respondió primero al menos la mitad de la pregunta más realista: si ese camino los dejaría con hambre.
De MSN a WEBTOON: atravesó cada generación de plataformas
Si se despliegan los veinte años de Wanwan, aparece algo que muy pocos creadores logran: estuvo prácticamente en la entrada de cada generación de plataformas gráficas-textuales en Taiwán.
Primero fueron los avatares de MSN (alrededor de 2002), luego el esplendor bloguero de Wretch y Pixnet (desde 2004), después el ascenso de las páginas de fans en Facebook, la era paga de los stickers de LINE y, más tarde, WEBTOON e Instagram, con desplazamiento vertical y algoritmos. La plataforma LINE WEBTOON la llamó “gran veterana del mundo gráfico-textual”17. En 2014, Business Weekly publicó un artículo titulado “¿Adiós, Wanwan? ¡Si no lo sabes, estás desactualizado! Los 10 ilustradores más virales de internet”18. El título usaba “¿Adiós, Wanwan?” como pregunta para introducir a talentos posteriores como Duncan, Bye Bye Chuchu y cherng. Dicho de otro modo: cuando los medios querían presentar quién era “la nueva generación”, primero tenían que usar a Wanwan como punto de origen. Ella era ese “antes”.

De los avatares de MSN a los stickers de LINE, el calvo cambió de plataforma, pero la frase seguía siendo la misma ironía: “amo mi trabajo”19. — Fair use: obra de Wanwan (stickers de LINE)
Sobre esta transformación de plataformas que abarcó dos décadas, Wanwan ofreció una de las mejores metáforas que he visto. Comparó la era de los blogs con la era de las redes sociales: “antes, el blog se parecía mucho a una biblioteca: la construías, ordenabas tus colecciones y obras, y todos llegaban en masa a ver tu trabajo. Ahora parece repartir volantes: tienes que entregarlos uno por uno y además ver si la gente los acepta”20. Luego agregó: “por eso creo que los creadores de ahora, aunque tienen muchas oportunidades, también lo tienen más difícil”20.
La metáfora es precisa porque ella estuvo en ambos extremos. Construyó aquella “biblioteca” a la que, una vez levantada, la gente llegaba sola: era la edad dorada de los blogs, la época en que cien millones de visitas subían por sí mismas hasta su puerta. También vivió hasta la era algorítmica en la que “hay que repartir volantes uno por uno”. Solo alguien que cruzó dos épocas podía formular una comparación con esa temperatura.
📝 Nota curatorial: La versión común suele ubicar a Wanwan entre “las lágrimas de la era Wretch”, como si fuera un nombre superado por la época y dejado en el pasado. Pero ese marco invierte la causalidad. Ella no fue alguien atrapada por una plataforma y hundida junto con ella; al contrario, fue una de las pocas personas que seguía en la entrada cada vez que cambiaba el régimen de plataformas: MSN, Wretch, LINE, WEBTOON; no faltó a ninguna. Lo que de verdad la fue separando poco a poco del símbolo “Wanwan” fue que ella, como persona, cambió de etapa: dejó de ser una oficinista de veintitantos y se convirtió en madre. Las plataformas envejecen, pero la decisión de retirar a un personaje la toma activamente una persona.
El personaje no envejece; quien lo dibuja sí
Esto nos lleva a la decisión más silenciosa y también más conmovedora de toda la historia.
El personaje “Wanwan” fue diseñado para ser siempre ingenuo y no envejecer jamás. Pero Hu Chia-wei, la persona que lo dibuja, sí crece, se cansa y atraviesa distintas etapas de la vida. En 2020, durante una entrevista con Mirror Media, dijo una frase que luego sería citada una y otra vez: “creo que… la Wanwan de antes ya murió”21.
La frase suena a despedida, pero en realidad es una forma de honestidad. Ella explicó: “el personaje crece conmigo. Después de todo, ahora ya estoy por acercarme a los 40; empecé a crear cuando tenía veintitantos, así que la personalidad y las ideas de entonces, y el ángulo desde el que miraba las cosas, son completamente distintos de los de ahora”21. Dijo que su creación actual “quizá ya no sea tan ingenua ni tan impetuosa como antes; ahora soy más práctica y me enfoco más en la crianza, porque esa es mi vida actual”21. Wanwan se convirtió en madre porque ella misma se convirtió en madre.
También vale mencionar que, en estos años, caminó en silencio bajo la mirada pública. En 2014, su vida privada fue reportada por una revista semanal, lo que provocó una ola de observación pública y juicios morales. Pero incluso entonces, dentro de la sociedad taiwanesa hubo más de una voz: tanto Coolloud como Business Weekly publicaron comentarios que invertían la pregunta y cuestionaban qué relación tenía la vida privada de una creadora con “el público”, y con qué derecho se le exigía pedir disculpas “al público”22. El texto de Business Weekly citó la Interpretación n.º 689 de los jueces constitucionales y sostuvo que la cobertura periodística debía limitarse al interés público22. Conviene registrar esas voces porque desplazaron el problema desde ella hacia nosotros: cómo deberíamos tratar a una creadora que alguna vez nos gustó y en cuyas obras depositamos emociones. Esa página se dio vuelta pronto; ella volvió a su mesa de dibujo y siguió dibujando la vida que tenía entonces.
Ella ve su propia personalidad con mucha claridad. Cuando le preguntaron por qué no aprovechó su popularidad para formar un equipo y expandir la propiedad intelectual de “Wanwan”, respondió con franqueza: “siempre he recalcado que mi personalidad es así de… poco ambiciosa. Si de verdad hubiera tenido mucha ambición, en aquel momento habría gestionado un equipo y habría desarrollado bien esta IP”23. Cuando le preguntaron “qué pasaría si un día Wanwan dejara de ser famosa”, respondió con una ligereza de quien ya soltó peso: “ah, no pasa nada; en el futuro venderé pollo frito”23.

Wanwan (Hu Chia-wei). — Photo: chungkeng ryu / Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0
Fue precisamente esa “falta de ambición” la que le permitió tomar una decisión completamente contraria a la lógica comercial: no planeaba tratar a “Wanwan” como una marca que pudiera prolongarse indefinidamente y venderse hasta el fin de los tiempos. Quería que ese personaje se detuviera junto con ella.
Gritó por una generación; hoy es la infancia de esa generación
“No voy a dejar que el personaje continúe para siempre. Si yo muero, él muere; coexistirá conmigo”, dijo Wanwan. “Se convertirá en una especie de… personaje histórico, supongo. La gente pensará que a comienzos de los años 2000 existió un personaje como ‘Wanwan’; que es nuestro recuerdo, nuestra infancia. Creo que, si es así, la vida ya habrá quedado cumplida con mérito”24.
En una época en la que todas las IP se esfuerzan desesperadamente por ser “perennes”, por ser continuadas, por transformarse en universos, que una creadora diga activamente “quiero que mi personaje se convierta en personaje histórico” es algo casi a contracorriente. Pero ahí está la capa más profunda de la relación entre Wanwan y aquel calvo: ella no lo trata como una gallina de los huevos de oro. Lo trata como una juventud compartida por ella y toda una generación, y la dignidad de la juventud consiste, precisamente, en que termina.
Volvamos a la escena inicial. Aquel oficinista que no se atrevía a hablarle al jefe; aquel calvo colocado como avatar de MSN, junto a la frase “quiero salir del trabajo”. Él nunca envejecerá, porque es solo una línea, un rizo bobo y una frase del corazón. Pero las personas por las que gritó —toda esa generación de oficinistas taiwaneses ocupados, somnolientos, tristes, cansados, hartos y ociosos en sus cubículos— ya crecieron. Algunas también son madres o padres; algunas ya están por acercarse a los 40, igual que Hu Chia-wei, la persona que lo dibujó.
El calvo no recordará nunca por quién hizo horas extra ni por quién gritó que quería salir del trabajo. Pero esas personas sí lo recuerdan. Alguna vez depositamos nuestro cansancio indecible en aquel muñequito sin ropa, y ese cansancio, ese deseo de ser comprendidos, era real. La decisión final de Wanwan de retirar amablemente al personaje se debe precisamente a que ya había cumplido su misión: acompañó a una generación durante un tramo y luego, como dijo su creadora, “se convirtió en personaje histórico”, quedando en nuestros recuerdos, en nuestra infancia.
Fuentes de imágenes
Wikimedia Commons (licencias CC):
- Feria Internacional del Libro de Taipéi de 2008 (puesto de United Online) — Rico Shen, CC BY-SA 3.0
- Global Chinese Blog Award de 2007 — Rico Shen, CC BY-SA 3.0
- Retrato de Wanwan (Hu Chia-wei) — chungkeng ryu, CC BY-SA 2.0
Obras de Wanwan (fair use, uso crítico): Las siguientes son citas editoriales y críticas de la obra de Wanwan; los derechos de autor de los avatares del calvo, las portadas y los stickers de LINE pertenecen a Wanwan (Hu Chia-wei).
- Avatares del calvo “cansado” y “alegre” — fuente de la imagen: Taiwan Panorama 2006
- Portadas en edición tradicional china (¡Ay, mamá! Así me convertí en madre, ¿Podemos estar siempre juntos?: diario de mascotas de Wanwan, Cuaderno de postres de Wanwan) — página de autora en Books.com.tw
- Sticker de LINE “amo mi trabajo” — LINE STORE
Referencias
Lecturas complementarias:
- Wretch: la red social taiwanesa anterior a Facebook
- Historia de las migraciones de comunidades en línea en Taiwán
- Memes de Taiwán
- Dcard
- Rainie Yang
- La fundadora de los autores gráficos-textuales de Wretch, “Wanwan” Hu Chia-wei — Time Capsule (United Daily News) — Retrospectiva del archivo digital del United Daily News sobre cómo Wanwan comenzó con avatares de emociones de oficina como “ocupado, somnoliento, triste, cansado, harto, ocioso”, y por qué se la considera la fundadora gráfica-textual de Wretch.↩
- Entrevista a Wanwan 1 — Mirror Media, 2020-12-08 — Wanwan describe su personaje como “ingenuo y adorable, un poco tonto, con un rizo en la cabeza y sin ropa”, y se burla de sus dibujos tempranos por ser “muy feos, torcidos por todas partes y con reconocibilidad demasiado baja”.↩
- Pasión y concentración: una fortuna de decenas de millones dibujada fuera del aula — Global Views, 2007-11-01 — Registra que, tras graduarse de Fu-Hsin, el primer empleo de Wanwan fue como asistente de diseño con sueldo mensual de 9.000 dólares taiwaneses, “revolcándose en obras de construcción” y con “el desconcierto de no ver salida”; también consigna su “fortuna de decenas de millones” a los 26 años, las cerca de 400.000 copias vendidas de los tres volúmenes de su diario de garabatos y la cita “dibujar… es un camino recto”.↩
- Blog de Lao He (republicación de una entrevista mediática) — Pixnet — Recoge el relato de Wanwan sobre el origen de sus dibujos: mientras trabajaba en una empresa de videojuegos, “estaba muy aburrida y hacía mucho calor”, por lo que dibujó pequeñas imágenes para MSN que inesperadamente se volvieron muy populares y fueron usadas por mucha gente.↩
- Autora popular de blogs: Wanwan — Taiwan Panorama, 2006-09 — Revela que Wanwan “probó de paso” la función de blog porque quería leer las obras del escritor de internet Giddens Ko en Wretch, y recoge su postura ante las numerosas republicaciones no autorizadas.↩
- El blog número uno de Taiwán, “Wanwan”, está por superar los cien millones de visitas — MR.6 (Liu Wei-lin), 2007-05-15 — Registra que el blog de Wanwan tenía alrededor de 20 millones de visitas a fines de 2005 y llegó a 40 millones a comienzos del verano de 2006, anticipando que pronto superaría los cien millones.↩
- Gracias a todos por superar los cien millones~ — blog personal de Wanwan en Pixnet, 2007-07-27 — Texto de agradecimiento publicado por Wanwan al día siguiente de que su blog superara los cien millones de visitas (2007-07-26), fuente primaria del primer blog de Taiwán en cruzar esa marca.↩
- Wanwan — Wikipedia — Recopila sus apelativos de “reina del blog” y “diosa Wan”, así como la descripción de su impacto industrial: “debido a la experiencia exitosa de Wanwan, muchos creadores gráficos-textuales de Taiwán comenzaron a surgir como brotes de bambú después de la lluvia usando blogs como medio”.↩
- La fundadora de los autores gráficos-textuales de Wretch, “Wanwan” Hu Chia-wei — Time Capsule (United Daily News) — El archivo digital del United Daily News se refiere directamente a Wanwan como “fundadora de los autores gráficos-textuales de Wretch”.↩
- Comparación de precios de imanes Wanwan de FamilyMart — mercado de segunda mano BigGo — Productos de segunda mano aún en circulación de la serie “imanes cuadrados de letras A-Z Wanwan” de FamilyMart, a menudo etiquetados como “agotados” o “de colección”; respaldan su carácter de objetos de memoria de época. La cantidad exacta distribuida se transmite como “por decenas de millones”, sin cifra oficial primaria.↩
- ¿Puedo no ir a trabajar? Diario de garabatos de Wanwan 1 — Books.com.tw — Información editorial y presentación del primer libro de Wanwan, ¿Puedo no ir a trabajar? Diario de garabatos de Wanwan 1, publicado por Zizhuan Xingqiu en 2005.↩
- Autora popular de blogs: Wanwan — Taiwan Panorama, 2006-09 — Registra que ¿Puedo no ir a trabajar? vendió más de cien mil ejemplares en su primer año, así como el detalle de diseño de la “portada falsa para supervisores”.↩
- Librería en línea Books.com.tw: autora — Wanwan — Lista de obras publicadas por Wanwan a lo largo de los años; muestra cómo sus series pasaron de oficinistas, escuela y viajes a crianza, mascotas y postres, en paralelo con sus propias etapas vitales.↩
- Wanwan — Wikipedia — Señala que Wanwan fue “la primera bloguera de Taiwán en filmar un comercial de televisión (el anuncio de Taiwan Fixed Network, versión Wanwan) e incluso en incursionar en el cine”.↩
- Wanwan habla de su actuación en You Are the Apple of My Eye — TVBS News — En entrevista, Wanwan afirma que en You Are the Apple of My Eye interpreta “al personaje de Wanwan”, que “solo tiene que improvisar libremente” y que “la personalidad del personaje en la obra es exactamente igual” a la suya.↩
- Primera ola de ilustradores de la tienda de stickers de Taiwán: cherng & Wanwan — blog oficial de LINE Taiwán, 2013-12-24 — LINE anunció oficialmente que cherng y Wanwan fueron parte de la primera ola de ilustradores taiwaneses en ingresar a la tienda de stickers pagos, lanzados a mitad de precio en Nochebuena, el 24 de diciembre de 2013.↩
- Colección de obras de Wanwan — LINE WEBTOON — La plataforma LINE WEBTOON llama a Wanwan “gran veterana del mundo gráfico-textual” y recomienda sus obras.↩
- ¿Adiós, Wanwan? ¡Si no lo sabes, estás desactualizado! Los 10 ilustradores más virales de internet — Business Weekly, 2014-08-21 — Usa “¿Adiós, Wanwan?” como marco titular para presentar a ilustradores de nueva generación como Duncan, Bye Bye Chuchu y cherng, confirmando por contraste el lugar pionero de Wanwan como punto de referencia.↩
- Sticker de LINE de Wanwan “amo mi trabajo” — LINE STORE — Una de las obras con las que Wanwan llevó al calvo a la era de los stickers de LINE, prolongando el tema irónico de los oficinistas que ya estaba en los avatares de MSN.↩
- Entrevista a Wanwan 2 — Mirror Media, 2020-12-08 — Wanwan contrasta dos épocas con la metáfora “el blog era como una biblioteca, a la que la gente llegaba en masa; las redes sociales son como repartir volantes, uno por uno”, y señala que los creadores actuales tienen muchas oportunidades, pero también más dificultades.↩
- Entrevista a Wanwan 3 — Mirror Media, 2020-12-08 — Declaraciones de Wanwan sobre cómo el personaje y la persona crecieron juntos: “la Wanwan de antes ya murió”, “el personaje crece conmigo” y “ahora soy más práctica y me enfoco en la crianza”.↩
- El caso extramarital de Wanwan, ¿qué tiene que ver con nosotros? — Business Weekly — Comentario que cita la Interpretación n.º 689 de los jueces constitucionales y sostiene que las noticias deben limitarse al interés público; cuestiona la relación entre la vida privada de una creadora y el interés público de la sociedad. Junto con el texto de Coolloud “¿Quién le debe una disculpa a Wanwan?”, pertenece a las voces que reflexionaron sobre el exceso de juicio moral social; aquí se resume esa postura.↩
- Entrevista a Wanwan 3 — Mirror Media, 2020-12-08 — Wanwan afirma que “mi personalidad es así de… poco ambiciosa”, que si hubiera tenido ambición habría formado un equipo para desarrollar bien la IP, y responde que, si algún día Wanwan deja de ser popular, “en el futuro venderé pollo frito”.↩
- Entrevista a Wanwan 3 — Mirror Media, 2020-12-08 — Frase final de Wanwan: “si yo muero, él muere… se convertirá en una especie de personaje histórico. La gente pensará que a comienzos de los años 2000 existió un personaje como ‘Wanwan’; que es nuestro recuerdo, nuestra infancia… la vida ya habrá quedado cumplida con mérito”.↩