Panorama en 30 segundos: En 1950, un joven de veinte años en Qingshui, Taiwán, fue arrestado por la visita de un desconocido, pasó diez años preso en la Isla Verde y, tras su liberación, fundó la primera revista de cómics infantil de Taiwán. Vivió hasta los noventa y tres años y dedicó el resto de su vida a hacerse la misma pregunta: "¿Quién mató a mis amigos?" La justicia transicional de Taiwán ha revocado las sentencias condenatorias de casi seis mil personas, pero hasta hoy no ha logrado responder a su pregunta.
El 10 de septiembre de 1950, Cai Kunlin estaba sentado en su hogar en Qingshui, Taichung, cuando un desconocido acudió a visitarlo. Esa persona fue arrestada posteriormente y su confesión incluyó el nombre de Cai. Los servicios de inteligencia del Kuomintang lo enviaron a la Isla Verde sin juicio previo.
Allí permaneció durante diez años.
En 2023, Cai Kunlin falleció a los noventa y tres años. En sus últimas entrevistas con los medios, no habló de su injusto encarcelamiento, sino que planteó una pregunta: "Quiero saber quién mató a mis amigos"1 — muchos de sus compañeros de prisión en la Isla Verde no lograron salir con vida.
Taiwán tardó treinta años en establecer formalmente un organismo dedicado a impulsar la justicia transicional, y otros cuatro en disolverlo. Cuántas respuestas se encontraron en ese proceso y cuántas preguntas siguen sin respuesta es lo que este artículo busca dilucidar.
La estructura del autoritarismo: quién la construyó y cómo funcionaba
Para comprender las dificultades de la justicia transicional en Taiwán, primero hay que entender la profundidad del sistema que necesita ser sometido a escrutinio.
El 二二八事件 ocurrió en 1947 y consistió en una represión masiva de las tropas continentales contra la población nativa de Taiwán; las estimaciones de muertos oscilan entre varios miles y veinte mil, cifra que sigue siendo objeto de debate.2 Dos años después comenzó formalmente la 戒嚴時期: el 20 de mayo de 1949, el Cuartel General de la Comandancia de la Provincia de Taiwán declaró la ley marcial, un estado que se prolongó durante treinta y ocho años hasta su levantamiento el 15 de julio de 1987. Treinta y ocho años constituyen la ley marcial más larga del siglo XX a nivel mundial.3
La base legal del 台灣白色恐怖 fueron el Reglamento para Castigar la Rebelión y el Reglamento para la Supresión de Espías en el Período de Rebelión Contra el Comunismo; cualquier persona considerada sospechosa de "rebelión" o "espionaje" podía ser juzgada por un tribunal militar sin las garantías del procedimiento judicial ordinario. La Base de Datos de Justicia Transicional de Taiwán, creada posteriormente por la Comisión para la Promoción de la Justicia Transicional (促轉會), recoge datos de más de catorce mil novecientos cuarenta y seis personas encausadas en casos políticos4, de los cuales más de tres mil sentencias fueron intervenidas directamente por Chiang Kai-shek, incluyendo ochocientas setenta y seis condenas a muerte.5
| 14,946 registros | 876 casos |
|---|---|
| Personas encausadas en casos políticos (base de datos) | Condenas a muerte confirmadas |
La cifra final estimada de víctimas del Terror Blanco, confirmada hasta 2022, asciende a más de veintidós mil personas.3 Pero el propio adjetivo "confirmada" ya plantea un problema: hasta que la Comisión comenzó a organizar los archivos, ni siquiera era posible hacer una estimación fiable.
Cuarenta años de silencio: el fin de la ley marcial no significó depuración
En 1987, el levantamiento de la ley marcial fue celebrado ampliamente por la sociedad taiwanesa. Pero el fin de la ley marcial solo eliminó el decreto; no marcó el inicio de una depuración política.
El Reglamento para Castigar la Rebelión no fue abolido hasta 1991, y el antiguo artículo 100 del Código Penal (que penalizaba el mero pensamiento) no fue reformado hasta 1992. Además, la Ley de Seguridad Nacional aprobada en 1987 incluía una cláusula que establecía que las sentencias firmes dictadas por tribunales militares durante la ley marcial no podían ser apeladas ni recurridas. Esto equivalía a encerrar los resultados de los juicios del Terror Blanco en una caja fuerte legal, haciendo que la rehabilitación de las víctimas tuviera que esperar hasta el siglo XXI.
💡 ¿Sabías que...?
La primera disculpa oficial del Gobierno taiwánés tras el fin de la ley marcial no llegó hasta 1995, cuando 李登輝 (Lee Teng-hui) pidió perdón en nombre del Gobierno a las familias de las víctimas del Incidente del 228 y se aprobó la Ley de Compensación y Gestión del Incidente del 228, creando la Fundación Conmemorativa del Incidente del 228. La legislación sobre compensación para las víctimas del Terror Blanco se promulgó algunos años después, pero la compensación es una cosa y la exigencia de responsabilidades es otra: Taiwán solo realizó lo primero.
El silencio posterior al fin de la ley marcial tuvo causas estructurales. El investigador Wu Nai-teh, del Instituto de Sociología de la Academia Sinica, planteó tres explicaciones en su artículo académico: la transición democrática de Taiwán fue liderada por el Kuomintang (modelo de "revolución pacífica"), por lo que el partido en el poder mantuvo su legitimidad política tras la democratización; los logros económicos de la etapa tardía del autoritarismo llevaron a muchos a ver a Chiang Ching-kuo como un benefactor y no como un criminal; y, sumado a que las represiones políticas quedaban ya lejos en el tiempo, los perpetradores habían muerto o eran ancianos.6
Tras el primer cambio de partido en el poder en el año 2000, la "justicia transicional" comenzó a incorporarse al vocabulario público. Pero durante los ocho años del gobierno de Chen Shui-bian, los avances sustanciales fueron bastante limitados, concentrándose más en el plano simbólico —cambios de nombres de calles, retirada de estatuas— sin un marco legal sistemático.
La Ley y la Comisión de Justicia Transicional: un organismo treinta años tarde
En 2016, el Partido Democrático Progresista (DPP) obtuvo simultáneamente el poder ejecutivo y legislativo, lo que permitió impulsar de verdad la legislación de la Ley para la Promoción de la Justicia Transicional. Aun así, el proceso no fue sencillo: el Kuomintang boicoteó activamente en el Legislativo e incluso solicitó una revisión constitucional. La ley fue finalmente aprobada en tercera lectura el 5 de diciembre de 2017, y definió el "período de gobierno autoritario" como comprendido entre el 15 de agosto de 1945 y el 6 de noviembre de 1992.
El 31 de mayo de 2018 se constituyó formalmente la Comisión para la Promoción de la Justicia Transicional (促轉會), el primer organismo estatal en la historia de Taiwán dedicado a impulsar la justicia transicional bajo nombre oficial, adscrito al Yuan Ejecutivo, con un mandato legal de dos años que fue prorrogado en dos ocasiones, hasta su disolución definitiva el 31 de mayo de 2022, tras un total de mil cuatrocientos sesenta días de existencia.7
La Comisión se enfrentó a una crisis desde su inicio. En septiembre de 2018, una grabación reveló que el vicepresidente Zhang Tianqin había atacado a figuras de la oposición durante una reunión interna, lo que provocó que la opinión pública ridiculizara a la Comisión comparándola con la "Guardia del Este" (東廠), la temida policía secreta imperial. Tanto el presidente como el vicepresidente dimitieron sucesivamente. Esa difícil puesta en marcha obligó a la Comisión a dedicar todo su mandato a intentar recuperar la credibilidad pública.8
⚠️ Punto de vista controvertido
La situación política de la Comisión fue siempre objeto de ataques desde dos frentes: para el campo panazul (Kuomintang), era una "herramienta de depuración política"; para parte del campanoverde y las familias de las víctimas, su actuación era insuficiente y eludía la exigencia de responsabilidades a los perpetradores. Li Zhaoli, portavoz del partido New Power Party, declaró a la BBC que "muchas de las élites que se aferraron al sistema de partido único en la era autoritaria han logrado resurgir en la transición democrática."9
Los cuatro años de la Comisión: lo que se hizo y lo que no
- 31/05/2018 — La Comisión inicia oficialmente sus funciones; Huang Huangxiong asume como primer presidente.
- 04/10/2018 — Se publica la primera lista de revocación de sentencias condenatorias: 1.270 personas.
- 26/02/2020 — Se lanza la Base de Datos de Justicia Transicional de Taiwán, haciéndose públicos por primera vez los datos sobre la intervención de Chiang Kai-shek en las sentencias.
- 30/03/2021 — Se anuncia formalmente la primera serie de 25 sitios de injusticia (不義遺址).
- 27/03/2021 — Quinta a séptima oleadas de revocación, acumulando 5.942 casos.
- 22/02/2022 — Se anuncia la segunda serie de 17 sitios de injusticia del Terror Blanco.
- 31/05/2022 — La Comisión se disuelve formalmente y sus funciones se transfieren a los distintos ministerios.
Reversión de la injusticia judicial: el resultado más concreto
Durante su mandato de cuatro años, la Comisión revocó un total de 5.983 sentencias condenatorias3, incluyendo casos célebres como el Incidente de Formosa (美麗島事件), el Incidente de Luku (鹿窟事件), el Movimiento Campesino del 20 de Mayo (520農民運動案) y el Incidente de Taiyuan (泰源事件). Este fue el aspecto más claro del mandato de la Comisión, ya que ya existía la base legal para que un órgano administrativo revocara sentencias judiciales, y cada oleada de revocación contó con una ceremonia pública y una lista publicada.
Sin embargo, "revocar una sentencia condenatoria" y "averiguar quién los envió a prisión" son dos cosas distintas. Taiwán logró lo primero; lo segundo quedó prácticamente sin abordar.
Archivos políticos: lo abierto y lo que sigue cerrado
La Comisión examinó 6.306 expedientes de archivos políticos en poder de organismos estatales, y al mismo tiempo examinó 7.572 registros de archivos políticos entre los activos del Kuomintang.3 Entre ellos se encuentran los "memorándos aprobados por el Presidente" (總裁批簽) —documentos con el visto bueno personal de Chiang Kai-shek— en los que pueden verse sus manuscritos cambiando sentencias de prisión por penas de muerte.
Pero el proceso en sí estuvo plagado de resistencias. El Kuomintang llegó a alegar que "no existían más archivos que comunicar", y la Comisión terminó descubriendo que el partido aún conservaba en su interior una gran cantidad de archivos de la "Sección Provincial de Taiwán" que no habían sido transferidos, incluyendo documentos valiosos relativos al Incidente del 228, la asignación de personal entre el partido y el Estado, y la recepción de activos del partido.
Símbolos autoritarios: las dificultades detrás de las cifras
La Comisión inventarió los símbolos autoritarios en todo Taiwán (principalmente estatuas de los dos Chiang y espacios nombrados en su honor), arrojando un total de 1.546 elementos/lugares. Al momento de su disolución, el porcentaje de retirada o tratamiento por parte de los órganos administrativos centrales era del 27,05 %, y el de los gobiernos locales del 26,74 %; sumando los casos de "tratamiento acordado", el total nacional alcanzaba aproximadamente el 33,2 %.3
En otras palabras, más de dos tercios de las estatuas de Chiang Kai-shek o Chiang Ching-kuo seguían en su lugar original en 2022.
El caso más emblemático, el Salón Conmemorativo de Chiang Kai-shek, fue objeto de múltiples talleres durante el mandato de la Comisión, que modificó parte de sus espacios expositivos y presentó, antes de su disolución, una propuesta para transformarlo en un "Museo de la Memoria Histórica Democrática" combinado con un "Parque de Reflexión sobre la Historia Autoritaria".7 Pero la retirada o no de la estatua sigue siendo una cuestión pendiente, ahora bajo la responsabilidad del Ministerio de Cultura.
📝 Nota del curador
Un detalle que ilustra bien la complejidad del problema: muchas de las estatuas de Chiang Kai-shek retiradas de todo el país fueron trasladadas al lago Cihu en Daxi, Taoyuan, donde hoy conforman un "parque de esculturas conmemorativas" que se ha convertido en un popular destino turístico. La zona gris entre retirada y preservación queda completamente expuesta en ese parque.
Sitios de injusticia: las heridas del pasado convertidas en espacios públicos
La Comisión anunció en dos fases un total de 42 sitios de injusticia3, incluyendo el Parque Conmemorativo del Terror Blanco en Jingmei, Nuevo Taipéi; el Parque Conmemorativo del Terror Blanco en la Isla Verde, Taitung; y el Centro de Detención de Ankang en Taipéi. El Centro de Detención de Ankang resulta especialmente valioso por haberse conservado en su estado original: fue un lugar de interrogatorios políticos en la era autoritaria, y al entrar aún se percibe el diseño opresivo del espacio.
El Museo Nacional de Derechos Humanos, adscrito al Ministerio de Cultura, mantiene exposiciones en los dos parques conmemorativos de Jingmei y la Isla Verde, y ha creado la "Base de Datos de la Memoria de los Derechos Humanos Nacionales" y la "Base de Datos de Sitios de Injusticia", ambas de consulta pública.
El problema sin resolver: dónde están los perpetradores
Al disolverse, la Comisión dejó un informe final de misión de un millón setecientos setenta mil caracteres. En él se documentaban numerosas historias de víctimas y el modo de funcionamiento del sistema autoritario. Pero un asunto seguía en blanco al término de los cuatro años de mandato: la exigencia de responsabilidades individuales a los perpetradores.
Este no es un problema exclusivo de Taiwán, pero la situación taiwanesa tiene sus particularidades.
Tras la reunificación, Alemania creó la Agencia de Registros de la Stasi (Stasi Records Agency), de estilo similar al de la Gestapo: los ciudadanos alemanes pueden consultar los registros de vigilancia que se conservan sobre ellos, y la información de más de ciento setenta mil ciudadanos que actuaron como informadores se hizo pública.10 La Comisión taiwanesa mantuvo intercambios con dicha agencia, pero Taiwán nunca aprobó una "ley de depuración" (lustration) similar —un mecanismo de revisión sistemática que impida a los colaboradores del antiguo régimen autoritario ocupar cargos públicos.
La experiencia de Corea del Sur se acerca más a una "persecución hasta el final": los responsables de la represión del Incidente de Gwangju en 1980, incluidos los expresidentes Chun Doo-hwan y Roh Tae-woo, fueron procesados en 1995 tras la democratización, y en 1997 condenados respectivamente a muerte (posteriormente conmutada) y a cadena perpetua.11 El principal artífice de la represión política en Taiwán, Chiang Kai-shek, había muerto en 1975, por lo que la persecución legal ya no era posible; pero la mayoría de las demás personas de su sistema —jueces militares, oficiales de inteligencia, informantes— nunca han sido señaladas públicamente.
✦ "No perseguir a los cómplices del régimen anterior es una gran reconciliación con los criminales; al final, los asesinos siguen entre nosotros." — El escritor alemán Ralph Giordano (1923-2014), citado en una serie de artículos de la Sociedad Permanente de Taiwán (永社)12
Esta frase aparece en la literatura citada por investigadores del marco legal de la justicia transicional taiwanesa. La ironía es que la justicia transicional de Taiwán ha terminado encaminándose precisamente en esa dirección.
¿Cuándo se puede dar por concluida la justicia transicional?
Esta es una cuestión que sigue generando debate en la sociedad taiwanesa, y las razones de insatisfacción de cada bando son exactamente opuestas.
La voz que considera "que ya es suficiente, e incluso excesivo": Representada principalmente por el Kuomintang, sostiene que la Comisión fue una herramienta política del DPP, que los logros de la era autoritaria (como el "milagro económico de Taiwán") no deben ser borrados, y que Chiang Kai-shek sigue siendo considerado en múltiples encuestas "el presidente que más ha contribuido a Taiwán."13
La voz que considera "que está muy lejos de ser suficiente": Organizaciones civiles de derechos humanos, descendientes de víctimas y parte de la academia señalan que la justicia transicional de Taiwán siempre ha tenido "víctimas pero no perpetradores", que nunca se aprobó una ley de depuración, que el tratamiento de los activos del partido no fue transparente, que los espacios vinculados a Chiang Kai-shek siguen existiendo en gran número, y que la narrativa sobre la historia autoritaria en el sistema educativo sigue siendo objeto de controversia.10
Una tercera voz —que considera que el propio marco es problemático: Algunos académicos (como el profesor Zheng Zhiyong del Departamento de Ciencia Política de la Universidad Nacional de Taiwán, entre otros) señalan que la justicia transicional de Taiwán se ha excesivamente partidistizado, convirtiéndose en un campo de batalla extendido de las líneas independentista y unionista, lo que ha arrastrado muchas medidas que originalmente podrían haber generado consenso hacia la política identitaria.
Las Directrices sobre Justicia Transicional publicadas por las Naciones Unidas en 2010 dividen el trabajo en cinco dimensiones: persecución de los perpetradores, realización del derecho a conocer la verdad, restitución de los derechos de las víctimas, reforma institucional y participación ciudadana en el diálogo.10 Taiwán ha realizado un trabajo relativamente completo en "compensación a las víctimas" y cuenta ya con una base de datos para "conocer la verdad", pero en "persecución de los perpetradores" y "reforma institucional" (especialmente en educación), queda mucho trabajo por hacer.
⚠️ Punto de vista controvertido
Tras la disolución de la Comisión, el trabajo de justicia transicional fue asumido por la "Conferencia para la Promoción de la Justicia Transicional" del Yuan Ejecutivo y los distintos ministerios. Los críticos temen que esta transferencia descentralizada reste impulso a un trabajo altamente sensible políticamente —especialmente la "identificación y exigencia de responsabilidades a los perpetradores", transferida al Ministerio de Justicia, que no es independiente de las presiones políticas. Ye Hongling, última presidenta en funciones de la Comisión en 2022, declaró: "La nota se la pone el público."14
El **太陽花學運** y la conexión generacional con la justicia transicional
Hay un punto temporal interesante que merece atención: el avance legislativo de la justicia transicional en Taiwán coincidió con el panorama político posterior al 太陽花學運 de 2014. El Movimiento del Girasol transformó el mapa político de Taiwán, haciendo posible la victoria integral del DPP en 2016, y la Ley para la Promoción de la Justicia Transicional fue aprobada precisamente tras esa victoria integral.
El tema central del Movimiento del Girasol fue la soberanía y la democracia, pero al mismo tiempo fue la reacción de una generación frente al legado autoritario —la resistencia a un sistema político dominado por un partido surgido de la antigua maquinaria partido-Estado—. En cierto sentido, la justicia transicional fue la salida institucional a la conciencia de deuda histórica de esta generación.7
Pero la historia de 鄭南榕 (Cheng Nan-jung) nos recuerda que este camino ha sido más largo de lo que nadie anticipó. En 1989, Cheng Nan-jung se inmoló en resistencia a la orden de arresto del Kuomintang, convirtiéndose en un mártir de la libertad de expresión en Taiwán. Treinta años después de su muerte, Taiwán estableció el organismo formal para impulsar la justicia transicional. Treinta y cuatro años después de su muerte, el organismo ya se ha disuelto y la justicia que él anticipó sigue sin cumplirse.
Nota del curador: un proyecto sin final
📝 Nota del curador
La justicia transicional tiene una definición estándar en el ámbito académico, pero en Taiwán ha sido siempre un término ocupado por la política viva. Antes de cada elección, pasa de ser un trabajo histórico a un arma electoral, agotando a quienes realmente desean profundizar en él.La pregunta que Cai Kunlin se hizo a los noventa y tres años —"¿Quién mató a mis amigos?"— no es una pregunta que pueda responderse con estadísticas. Lo que requiere es que una sociedad esté dispuesta a decir con claridad: en aquella época, quién hizo qué y por qué.
La verdadera dificultad de la justicia transicional de Taiwán no es que no se puedan encontrar los documentos, sino que la sociedad aún no tiene consenso sobre "qué hacer una vez que se ha dicho con claridad". Rehabilitar a las víctimas: la mayoría está de acuerdo. Exigir responsabilidades a los perpetradores: ahí se rompe el consenso.
Esa fractura puede ser más difícil de resolver que las propias estatuas.
Referencias
- Openbook: El sueño de un preso político con El Principito — Entrevista a Cai Kunlin (2023)↩
- Asociación Civil de la Verdad y la Reconciliación de Taiwán: Introducción al Terror Blanco↩
- Sitio web oficial de la Comisión para la Promoción de la Justicia Transicional↩
- Base de Datos de Justicia Transicional de Taiwán↩
- Liberty Time: Se lanza la base de datos de justicia transicional; Chiang Kai-shek intervino en 3.000 sentencias (2020)↩
- Wu Nai-teh: Justicia transicional y memoria histórica: la tarea inconclusa de la democratización de Taiwán↩
- Movimiento Legal en Lenguaje Sencillo: El siguiente paso de la justicia transicional tras la disolución de la Comisión (2024)↩
- The News Lens: Una carrera contra el tiempo en el trabajo de justicia transicional (2022)↩
- BBC Chinese: Taiwán sigue debatiendo la "justicia transicional" que ni unionistas ni independentistas consideran satisfactoria (2019)↩
- Chang-Liao & Chen, "Transitional Justice in Taiwan: Changes and Challenges", Washington International Law Journal (2020)↩
- Taipei Times: Seoul does transitional justice right (2023)↩
- The Reporter: Lin Jiahe / ¿Cómo debe la justicia transicional tratar a los "perpetradores"?↩
- Fuente pendiente de completar↩
- Fuente pendiente de completar↩