Cetáceos de Taiwán

Hogar de un tercio de las especies de cetáceos del mundo: desde la caza ballenera del pasado hasta el avistamiento de ballenas actual, ¿cómo se ha transformado Taiwán en un centro de referencia de investigación en ecología marina?

Resumen en 30 segundos

Taiwán se encuentra en el margen del noroeste del Océano Pacífico; su ubicación geográfica privilegiada y su compleja topografía submarina han dado origen a una ecología marina diversa. Las aguas del este están nutridas por la Corriente Kuroshio (Kuroshio Current), mientras que el oeste alberga una amplia plataforma continental.

En estas aguas se han registrado más de 32 especies de cetáceos, lo que representa más de un tercio de las especies de cetáceos del mundo.1 Desde los juguetones delfines rotatorios y los misteriosos cachalotes, hasta el delfín jorobado del Indo-Pacífico «pez Matsu» en peligro crítico de extinción, Taiwán no solo es un hábitat fundamental para los cetáceos, sino también un punto clave de biodiversidad marina global.


Por qué es importante

Los cetáceos se encuentran en la cima de la cadena alimentaria marina y son especies indicadoras de la salud oceánica. Su presencia refleja la abundancia y el equilibrio de todo el ecosistema. La actitud de Taiwán hacia los cetáceos refleja también una profunda transformación de los valores de la isla: desde la historia de la caza ballenera de posguerra en la década de 1950, pasando por la prohibición total de la caza en la década de 1990, hasta la salida del primer barco de avistamiento de ballenas en 1997, la sociedad taiwanesa ha pasado de «explotar el océano» a «acercarse a él y protegerlo». Este proceso documenta con claridad el despertar de la conciencia ambiental en Taiwán.


Un hábitat privilegiado

Taiwán está rodeada de mar, pero los entornos marinos de las costas este y oeste son radicalmente distintos, lo que ha dado lugar a una gran diversidad de ecosistemas de cetáceos:

Aguas del este: autopista de aguas profundas

La línea costera del este desciende abruptamente, y a poca distancia de la orilla la profundidad supera los 1.000 metros. Además, la corriente principal de la Corriente Kuroshio fluye hacia el norte pegada a la costa este, y sus aguas cálidas traen una gran cantidad de peces migratorios y cefalópodos. Este es el paraíso de los cetáceos de buceo profundo y pelágicos, como los cachalotes, los zifios y diversas especies de delfines.

Aguas del oeste: guardería de aguas someras

El Estrecho de Taiwán es una amplia plataforma continental con aguas poco profundas (una media de unos 60 metros) y un relieve suave. Es el hábitat ideal para los cetáceos costeros, siendo los más conocidos la subespecie endémica delfín jorobado del Indo-Pacífico (Sousa chinensis taiwanensis) y la marsopa de aletas derechas.


Estrellas de los cetáceos más comunes en Taiwán

Según datos de varamientos y estudios marinos de años, las aguas que rodean Taiwán albergan una gran riqueza de especies. A continuación, presentamos a algunos de estos «vecinos del mar» más comunes:

Delfín rotatorio (Spinner Dolphin)

«Bailarines del mar». Les encanta surfear en la proa de los barcos y pueden saltar fuera del agua realizando múltiples giros en el aire, lo que los convierte en la especie más fácil de avistar en las excursiones de avistamiento de ballenas de la costa este: son juguetones, activos y suelen aparecer en grandes grupos.

Delfín de Risso (Risso's Dolphin)

También conocido como delfín de Risso. Su cuerpo está cubierto de marcas blancas (medallas que dejan las interacciones sociales) y tiene la cabeza redonda y roma; suele ser más tranquilo y prefiere las aguas profundas, con varamientos registrados con cierta frecuencia en la costa de Taiwán.

Cachalote (Sperm Whale)

«Campeón de buceo en aguas profundas». Es el odontoceto más grande del mundo, con una enorme cabeza cuadrada. Suelen avistarse en aguas frente a Hualien y Shitiping; pueden sumergirse hasta 2.000 metros de profundidad y aguantar la respiración más de una hora. Ver su chorro de agua inclinado es un gran privilegio para los amantes del avistamiento de ballenas.

Delfín jorobado del Indo-Pacífico (Indo-Pacific Humpback Dolphin)

«Pez Matsu». Habita las costas occidentales desde Miaoli hasta Tainan, y recibe su nombre porque es más fácil de avistar cuando el mar está en calma, alrededor de la fecha del nacimiento de la diosa Matsu (tercer mes del calendario lunar). Es una subespecie endémica en peligro crítico de extinción (Critically Endangered); la población total se estima entre 45 y 50 individuos según el estudio más reciente de 2025, de los cuales más del 60 % presenta heridas externas; se enfrenta a una grave crisis de supervivencia.2


De la caza ballenera al avistamiento de ballenas: un giro histórico

1950-1980: la era de la caza ballenera

En los primeros años de la posguerra, Taiwán vivió una etapa de caza ballenera. En Bahía Banana, en Kenting (Pingtung), se instaló una estación ballenera donde se cazaban cetáceos para usar su carne como alimento o como producto económico. Fue una época en la que se explotaba el océano para sobrevivir.

1990: un punto de inflexión para la conservación

En 1990, un incidente en las islas Penghu en el que se mató ilegalmente a gran número de delfines generó atención internacional y un fuerte revuelo en la opinión pública nacional. Este fue el punto de inflexión para la conservación de cetáceos en Taiwán. Ese mismo año, el gobierno incluyó a los cetáceos en la lista de especies protegidas por la Ley de Conservación de Vida Silvestre, prohibiendo totalmente la caza, el sacrificio y el comercio.

1997: el año inaugural del avistamiento de ballenas

En julio de 1997, el primer barco de avistamiento de ballenas de Taiwán, el «Haijing», realizó su viaje inaugural en Shitiping, Hualien. Esto marcó el cambio en la relación entre los taiwaneses y los cetáceos, pasando de la «caza» a la «observación». La actividad de avistamiento de ballenas se extendió por la costa este (puerto de Wushi en Yilan, puerto de Hualien, puerto de Shiti en Hualien, Chenggong en Taitung), permitiendo que más personas se acercaran al conocimiento de la ecología marina.3


Investigación y ciencia ciudadana

Desde la década de 1990, la investigación científica sobre cetáceos en Taiwán ha echado raíces profundas. Entre los principales impulsores se encuentran:

  • Instituciones académicas: Universidad Nacional de Taiwán (equipo de la profesora Zhou Lianxiang), Universidad Nacional Cheng Kung (equipo del profesor Wang Jianping, actualmente sucedido por el profesor Wang Haowen como director del Centro de Cetáceos), Universidad Nacional Chiayi (equipo del profesor Yang Weicheng, actualmente adscrito a la Universidad Nacional de Taiwán), entre otras.
  • Museos: Museo Nacional de Ciencias Naturales (Yao Qiuru, investigadora asociada), Museo Nacional de Biología Marina.
  • Organizaciones civiles: Fundación Educativa Marítima Kuroshio (Hualien), Asociación Taiwanesa de Cetáceos (New Taipei), Asociación Ecológica de Corazón Salvaje de Taiwán, entre otras.

Estas entidades llevan a cabo desde hace años estudios de avistamientos marinos, identificación individual mediante Photo-ID, monitoreo acústico auditivo, análisis patológico de varamientos e investigación de ecología poblacional. En los últimos años, han integrado la ciencia ciudadana para fomentar que los turistas de avistamiento de ballenas y los pescadores reporten avistamientos, creando una enorme base de datos de cetáceos.


Desafíos urgentes: el camino de la conservación

Aunque ya no hay caza a gran escala, los cetáceos de Taiwán enfrentan graves amenazas antropogénicas:

  1. Pérdida y fragmentación de hábitat: el desarrollo de parques eólicos marinos frente a la costa oeste y los proyectos de recuperación de tierras del mar comprimen directamente el espacio vital del delfín jorobado del Indo-Pacífico.
  2. Conflicto con la pesca: artes de pesca como las redes de enmalle de deriva y las líneas de palangre pueden causar la captura accidental (bycatch) o el enredo y lesiones de los cetáceos.
  3. Ruido submarino: el ruido generado por la navegación de barcos y la hinca de pilotes en obras civiles interfiere con la comunicación y la orientación de los cetáceos, que dependen de su audición.
  4. Contaminación marina: ingestión accidental de residuos plásticos, metales pesados y acumulación de contaminantes orgánicos persistentes (POPs) en la cadena alimentaria.

La Administración de Conservación Marina del Consejo de Asuntos Marítimos ha anunciado el «Plan de Conservación del Delfín Jorobado del Indo-Pacífico» y promueve el «Plan de Conservación de Cetáceos», con el objetivo de salvar a estos seres marinos mediante el establecimiento de hábitats críticos y la regulación del impacto de los desarrollos.


Conclusión

La historia de los cetáceos en Taiwán es una historia sobre «ver».

Antes, veíamos carne y aceite; ahora, vemos vida y asombro. Cuando estés en la borda de un barco en la costa este y veas el destello de un delfín rotatorio saltando fuera del agua, entenderás: el océano no es solo un almacén de recursos, sino un hogar para la vida.

Proteger a los cetáceos no es solo proteger a una especie animal, sino proteger todo el territorio azul que nos rodea y nutre a esta isla.


Referencias

  1. Plan de Conservación de Cetáceos - Administración de Conservación Marina del Consejo de Asuntos Marítimos — Versión pública del Plan de Conservación del Delfín Jorobado del Indo-Pacífico y los Cetáceos de la Administración de Conservación Marina.
  2. Estudio poblacional del delfín jorobado del Indo-Pacífico - The News Lens — Confirma el estudio más reciente de 2025: población entre 45 y 50 individuos, con más del 60 % presentando heridas externas.
  3. Guía de avistamiento de ballenas responsable - Administración de Conservación Marina del Consejo de Asuntos Marítimos — Normas para el ecoturismo de avistamiento de ballenas en Taiwán.
Sobre este artículo Este artículo fue creado mediante colaboración comunitaria y asistencia de IA.
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