La revista Renjian
Panorama en 30 segundos
En noviembre de 1985, una revista llamada Renjian (Humanidad) nació en Taipéi. Su fundador, Chen Yingzhen (seudónimo: Xu Nan Cun), dedicó 47 números y cuatro años a hacer algo que nadie se atrevía a hacer en aquel entonces: apuntar la cámara hacia los campesinos, los trabajadores y los pueblos indígenas, hacia aquella realidad taiwanesa que el gobierno consideraba su "lado oscuro".
No era una revista política ni una publicación literaria al uso, sino una revolución silenciosa impulsada por la fotografía y la escritura. Formó a toda una generación de escritores de periodismo literario y fotógrafos, cambió la manera en que los taiwaneses miraban su propia tierra y, en 1989, dejó de publicarse en silencio debido a presiones financieras.
Por qué importa
Lo que hoy damos por sentado —la "fotografía documental", la atención a los más vulnerables, contar historias a través del objetivo— era revolucionario en la década de 1980.
La revista Renjian fue el punto de partida del periodismo literario en Taiwán. Demostró algo: el verdadero poder no reside en gritar más fuerte, sino en registrar, testimoniar y descubrir en silencio. Mientras todos se dedicaban a tomar postura política, Chen Yingzhen eligió otro camino: apuntar la cámara hacia las personas que vivían realmente en esa tierra.
La revista solo existió cuatro años, pero las semillas que plantó siguen germinando hasta hoy.
Chen Yingzhen: un hombre y una revista
Chen Yingzhen, cuyo nombre real era Chen Yongshan, nació en Tamsui en 1937. Su vida fue como un compendio de la historia de posguerra de Taiwán: compleja, contradictoria, llena de controversias, pero sostenida siempre por una convicción.
En 1968, a los 31 años, Chen Yingzhen fue condenado por el delito de sedición por organizar un club de lectura y pasó siete años en la prisión de la Isla Verde. Esta experiencia marcó profundamente su obra y su pensamiento posterior. Leyó a Lu Xun, Chéjov y Ryūnosuke Akutagawa, y se preguntó cómo la literatura podía intervenir en la realidad y dar voz a los silenciados.
Tras salir de prisión, Chen Yingzhen se convirtió en un colaborador clave de la revista Xia Chao, continuando la tradición del pensamiento de izquierda. Pero el clima político de Taiwán en los años 80 lo desconcertaba: "El Kuomintang atacaba por dos frentes: uno contra los llamados 'comunistas', es decir, gente como nosotros de Xia Chao; y otro contra la independencia de Taiwán. En cuanta a recibir golpes, estábamos en el mismo bando que el 'movimiento disidente', pero no podía sumarme a su línea política… Entonces pensé: mejor abrir otro frente de batalla."
Ese "abrir otro frente de batalla" fue la revista Renjian.
Contexto histórico: Taiwán en los años 80, antes del levantamiento de la ley marcial
Taiwán en la década de 1980 se encontraba en vísperas de un cambio radical. Chiang Ching-kuo aún gobernaba, la ley marcial no se había levantado, pero ya se agitaban las bases de la sociedad. El auge económico trajo no solo prosperidad, sino también desigualdad, contaminación ambiental y conflictos laborales.
El campo se vaciaba, los jóvenes acudían a las fábricas y las tradiciones culturales luchaban por sobrevivir a la ola de modernización. Los pueblos indígenas enfrentaban una crisis de extinción cultural, los veteranos añoraban su hogar pero no podían regresar, y los nuevos inmigrantes sobrevivían en los márgenes de las ciudades.
Los medios de comunicación dominantes no cubrían estas historias. El gobierno las consideraba "temas negativos" que dañarían la imagen internacional de Taiwán. Los medios disidentes estaban ocupados en la lucha política y no tenían recursos para atender a los más vulnerables.
Fue precisamente en ese vacío donde Renjian encontró su lugar.
Lo que contenían los 47 números
El propósito editorial de Renjian era sencillo: "Una revista que utiliza imágenes y texto para informar, descubrir, documentar, atestiguar y comentar."
Pero lo radicales que eran esas dieciséis palabras en aquella época resulta difícil de imaginar hoy.
Cada número de Renjian era como un corte transversal de la sociedad taiwanesa. En sus páginas se encontraban:
Reportajes rurales — No idilios bucólicos romanticizados, sino luchas reales por la supervivencia. Contaminación por pesticidas, expropiación de tierras, éxodo de la juventud: estos temas de actualidad ya aparecían en las páginas de Renjian hace 35 años.
Historias de trabajadores — Niños en las fábricas, mineros en las galerías, accidentes mortales en las obras de construcción. Las voces de estas personas se amplificaron por primera vez; por primera vez, alguien se dignó a agacharse para escucharlas.
Cultura indígena — No espectáculos folclóricos de guía turística, sino la crisis de transmisión cultural, las disputas por los derechos territoriales y la confusión identitaria bajo el impacto de la modernización.
Artesanía popular — Oficios a punto de desaparecer, sabiduría artesanal de los maestros, patrimonio cultural arrasado por la ola de industrialización.
Cada reportaje iba acompañado de abundante material fotográfico, no como ilustración decorativa, sino como lenguaje narrativo en pie de igualdad con el texto. Los fotógrafos se adentraban en el terreno y capturaban con sus objetivos los instantes que el resto ignoraba.
La revolución de la fotografía documental
Antes de Renjian, no existía en Taiwán una verdadera "fotografía documental" en el sentido estricto.
Wang Xin, el primer editor de fotografía de la revista, definió el concepto: la fotografía documental debe poseer "capacidad informativa y orientadora"; es "una actitud crítica y una fuerza de crítica y reforma".
No se trataba de fotografía artística ni de fotoperiodismo convencional, sino de un nuevo lenguaje mediático. El fotógrafo no era solo un registrador, sino también un testigo, un crítico y un agente de cambio.
Guan Xiaorong seguía a los campesinos al campo con su cámara, Ruan Yizhong se adentraba en las comunidades indígenas, y Cai Mingde fotografiaba la vida de quienes habitaban los márgenes de la ciudad. Sus imágenes poseían una tensión particular: registraban la realidad con objetividad al tiempo que irradiaban una profunda humanidad.
Todos estos fotógrafos se convirtieron después en figuras fundamentales de la fotografía documental en Taiwán, pero su formación comenzó en Renjian.
El número 15: la exclusiva del incidente del aeropuerto de Taoyuan
El 30 de noviembre de 1986, Hsin Hsin-liang —figura del movimiento disidente incluida en una lista negra— y otros intentaron regresar a Taiwán desde Japón en avión, pero se les impidió la entrada. El Partido Democrático Progresista movilizó a miles de simpatizantes para concentrarse en el aeropuerto de Taoyuan en su apoyo; la policía militar desplegó camiones de agua para dispersarlos —el agua estaba teñida de rojo para marcar la identidad de los manifestantes—. Ambas partes se enfrentaron durante diez horas.
Esa noche, las tres cadenas de televisión oficiales solo emitieron imágenes de manifestantes lanzando piedras, calificándolos de "turbas violentas". El único medio que se atrevió a publicar imágenes de la brutalidad policial fue el Zili Evening News (Zìlì Wǎnbào), dirigido por el editor jefe Yan Wen-shan.
En enero de 1987, el número 15 de Renjian publicó en exclusiva una entrevista con Yan Wen-shan, revelando la otra cara del incidente del aeropuerto de Taoyuan. En una época en que las televisiones estaban controladas por el partido-Estado y la mayoría de los medios guardaban silencio, el peso de aquella entrevista iba más allá del reportaje periodístico: era un desafío directo a la pregunta de "quién tiene derecho a definir la verdad".
"Abrir otro frente de batalla": ni Kuomintang ni disidencia
La postura política de Chen Yingzhen siempre fue objeto de controversia. Era un izquierdista partidario de la unificación con China continental y contrario a la independencia de Taiwán. Esta posición era una minoría absoluta en el Taiwán actual y tampoco fue aceptada por la corriente dominante de su época.
Pero la importancia de Renjian no reside en las opiniones políticas de Chen Yingzhen, sino en la "tercera vía" que abrió.
Mientras el Kuomintang se dedicaba a mantener el orden y la oposición a la lucha política, Chen Yingzhen eligió un campo de batalla completamente distinto: la preocupación social. No hablaba de unificación ni de independencia, no hablaba de democracia, solo planteaba una pregunta: ¿cómo viven las personas que habitan esta tierra?
Esa perspectiva permitió a Renjian sortear los remolinos políticos, pero también le confirió un poder que trascendía lo político. Los campesinos no se dividen por bandos, los trabajadores no se definen por la cuestión de la unificación, los pueblos indígenas no se adscriben a partidos. El sufrimiento es común, y la solidaridad también debería serlo.
Las personas que formó y las semillas que dejó
La revista Renjian formó a toda una generación de escritores de periodismo literario y fotógrafos taiwaneses:
Chen Lie — Posteriormente se convirtió en un importante ensayista; su obra representativa Años sobre la tierra documenta la vida de los presos políticos en la Isla Verde.
Lan Bozhou — Heredó la tradición izquierdista de Chen Yingzhen y escribió obras fundamentales de periodismo literario como La canción del carro de幌馬.
Guan Xiaorong — Figura representativa de la fotografía rural, documentó con su cámara los cambios de la sociedad agrícola taiwanesa.
Ruan Yizhong — Figura de referencia de la fotografía humanista en Taiwán; obras como Rumores de Taipéi y Crónicas de Bā Chǐ Mén tuvieron una influencia profunda.
Cai Mingde — Se especializó en fotografiar a los habitantes de los márgenes urbanos, registrando el abanico de humanidad del período de transición social de Taiwán.
Todos ellos se convirtieron después en figuras relevantes del mundo cultural taiwanes, pero su punto de partida fue la revista Renjian. Más aún, perpetuaron su espíritu: mirar a los más vulnerables con calidez y documentar la realidad con rigor profesional.
Después del cese
En septiembre de 1989, la revista Renjian dejó de publicarse por presiones financieras. Cuarenta siete números, cuatro años, el registro de una era llegaba a su fin.
Chen Yingzhen se trasladó después a Pekín, donde falleció en 2016. Su postura política siguió generando controversia, pero su logro literario y el valor histórico de la revista Renjian son innegables.
Tras el cese de Renjian, el periodismo literario en Taiwán no desapareció. Por el contrario, las semillas que había plantado florecieron en múltiples ámbitos. De los medios de comunicación a las ONG, de la fotografía al documental, el "espíritu de Renjian" continúa vivo en diversas formas.
Hoy, cuando vemos los reportajes en profundidad de la televisión pública, la atención a los más vulnerables en los medios independientes o a cineastas documentalistas que se adentran en zonas rurales, todos ellos llevan la huella de la revista Renjian.
Datos sorprendentes
47 números, cero consignas políticas — A pesar de la fuerte carga política de su fundador Chen Yingzhen, el contenido de los 47 números de Renjian apenas tocó la controversia sobre la unificación o la independencia, centrándose en temas sociales.
Exclusiva del número 15 — El número 15, de enero de 1987, publicó en exclusiva una entrevista con Yan Wen-shan, editor jefe del Zili Evening News, revelando los entresijos del incidente del aeropuerto de Taoyuan de diciembre de 1986, lo que sacudió el panorama político taiwanés.
Cuatro editores jefes, estilo coherente — Pan Tingsong, Gao Xinjiang, Chen Yingzhen (bajo el seudónimo Xu Nan Cun) y Zhong Qiao ocuparon sucesivamente la dirección editorial, pero el estilo de la revista se mantuvo constante, evidenciando la claridad de su línea editorial.
Proporción de fotografía asombrosa — En cada número de Renjian, las fotografías ocupaban cerca del 40 % de la extensión total, algo extremadamente inusual en el mundo editorial taiwanés de la época.
Influencia que superaba la tirada — Renjian no tenía una gran tirada, pero casi cada número generaba atención mediática y debate social, con una influencia muy superior a sus cifras de distribución.
La contradicción de Chen Yingzhen — Siendo un izquierdista partidario de la unificación, Chen Yingzhen utilizó Renjian para documentar la vida más genuinamente taiwanesa; esa contradicción paradójicamente forjó la singularidad de la revista.
La última decepción — Renjian tenía previsto completar 50 números como cierre simbólico, pero las presiones financieras obligaron a detenerse en el número 47.
Homenajes de los herederos — Muchas obras posteriores de periodismo literario taiwanés mencionan a la revista Renjian en sus agradecimientos, reconociéndola como fuente de inspiración.
Referencias
Fuentes primarias
- Revista Renjian, números 1-47 (1985-1989) — Colección completa, disponible en las principales bibliotecas de Taiwán
Obras relacionadas
- Chen Yingzhen, _Obras completas de Chen Yingzhen_ — Obra literaria del fundador, para comprender su trayectoria intelectual
- Lan Bozhou, _La canción del carro de幌馬_ — Obra representativa de un escritor de periodismo literario formado en Renjian
- Guan Xiaorong, _Fotógrafo taiwanés: Guan Xiaorong_ (fotolibro) — Obra clásica de un fotógrafo de Renjian
- Ruan Yizhong, _Gente y tierra_ — Obra representativa del gran maestro de la fotografía humanista taiwanesa
Trabajos académicos
- "Periodismo literario y sociedad taiwanesa: el caso de la revista Renjian"
- "Estudio de la cultura de las revistas taiwanesas en los años ochenta"
- "Chen Yingzhen y la preocupación social de la revista Renjian"
Material audiovisual
- El país invisible (Kànbùjiàn de Guódù) — Documental dirigido por Huang Mingchuan sobre Chen Yingzhen y la literatura de izquierda en Taiwán
- Entrevistas y material audiovisual relacionado con la revista Renjian — Archivos digitales de bibliotecas universitarias
Cuarenta y siete números, cuatro años, la perseverancia de un hombre, el ideal de un grupo, el registro de una era. La revista Renjian nos recuerda que el verdadero poder no reside en lo alta que sea la voz, sino en la disposición a agacharse para escuchar los sonidos más auténticos de la tierra.